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miércoles, 20 de noviembre de 2013

El mito sobre Kennedy aún crea fascinación

Fuente: http://www.elcomercio.com/mundo/JohFKennedy-asesinato-Dallas-Warren-disparo-misterio-mito_0_1033696692.html

El encanto de la pareja Jacqueline - John F. Kennedy (JFK) era indiscutible. La seducción nacía de su belleza y juventud, de su imagen perfecta de cuento de hadas. 

Una familia con niños pequeños (Caroline y John), una madre discreta y elegante y un padre pleno de energía, carisma e ideales. Su catolicismo los volvía singulares en EE.UU. y atractivos para México y América Latina. La Alianza para el Progreso (1961) tras la revolución cubana (1959) y la superación de la crisis de los misiles (1962) daban al Mandatario estadounidense una estatura de estadista. 

La tragedia del viernes 22 de noviembre de 1963 en la plaza Dealey de Dallas, Texas, lo hizo todo añicos. JFK murió asesinado ese día; su esposa, quien lo acompañaba en la limusina descubierta donde iba también el gobernador texano John Connally, que resultó herido, terminó con su traje rosa de marca Chanel manchado de la sangre de su marido. Fue un día de conmoción mundial. 

En el orden bipolar, el llamado mundo libre reaccionó con pena y dolor y el comunista con preocupación ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué se había asesinado a JFK apenas un año después de la crisis de los misiles que puso al mundo al borde de la guerra nuclear? Medio siglo más tarde, aún se recuerda la tragedia y se mantiene el misterio del asesinato. 

Aunque la investigación oficial de la Comisión Warren concluyó en 1964 que el crimen fue cometido por un asesino solitario -tesis que sostienen autores como Gerald Posner (Case Closed, 1993)-, desde el primer momento surgieron teorías de la conspiración sobre quién o quiénes mataron a JFK. Según la Comisión Warren, Oswald disparó a las 12:30 (tiempo del centro) tres tiros desde una ventana del sexto piso del Depósito de Libros de Dallas, Texas: una bala (magic bullet) atravesó el cuello de JFK, hirió a Connally en la espalda y el pecho, la muñeca derecha y se alojó en su muslo izquierdo. Otra impactó en la cabeza del presidente y le causó la muerte. La tercera erró en el blanco. 

Teorías de la conspiración dicen que JFK murió por un disparo frontal desde el grassy knoll (montículo de hierba) de un segundo tirador no identificado. Registros sonoros respaldan, según los que apoyan estas teorías, que junto a los tres disparos desde el fusil de Oswald se escucha un cuarto tiro. 

El enigmático asesino Lee Harvey Oswald, un ex marine estadounidense vinculado a operaciones secretas en Asia, que desertó a Rusia en 1959, donde vivió dos años y medio y se casó con una rusa, y que visitó México semanas antes de asesinar a JFK, fue muerto a su vez el domingo 24 de noviembre de 1963, ante las cámaras de televisión, por el dueño de un club de estriptís que tenía nexos con la Policía de Dallas y la mafia: Jack Ruby. Existen aseveraciones de que el asesinato de Oswald desató las muertes misteriosas de 84 personas directamente vinculadas con el magnicidio. 

Una era de leyenda Kennedy asumió el poder en 1961, tras ganar al republicano Richard Nixon las elecciones de 1960. Murió en 1963, un año antes de las elecciones de 1964 que ganó el presidente Lyndon B. Johnson (LBJ). Fue Jacqueline quien bautizó como Camelot al gobierno de su esposo, cuando todo parecía ser feliz y grandioso. De hecho, a JFK, según Jackie, le gustaba desde niño la leyenda del rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda y también disfrutaba escuchar el disco del musical que presentó Broadway en 1960. 

El esplendor de Camelot se diluyó con las publicaciones que revelaban los amoríos de JFK (33 amantes en 33 meses como presidente, entre ellas Angie Dickinson, Marilyn Monroe, Judith Exner y Marlene Dietrich). Los vínculos con la mafia de los Kennedy, la huida de EE.UU. de Jackie y su matrimonio con el magnate griego Aristóteles Onassis, el asesinato de Robert Kennedy (1968) y la muerte en un accidente aéreo de John Jr. (1999) terminaron por empañar el mito. 

Caroline, embajadora de Washington en Japón, es la única superviviente de la familia directa de JFK. La historia contrafactual también ofreció este año su perspectiva sobre cómo habría sido un segundo mandato de JFK. En su libro 'If Kennedy Lived. The First and Second Terms of Presidente John F. Kennedy: An Alternate History', ('Si Kennedy hubiera vivido. 

El primero y segundo mandatos de John F. Kennedy, una historia alternativa') Jeff Greenfield dice que JFK se habría reelegido en 1964; Johnson no habría estado en el segundo mandato; habría mejorado las relaciones con Cuba y la URSS e incluso habría visitado Moscú; no habría escalado la intervención militar en Vietnam y habría combatido la segregación racial. 

Es posible que con el tiempo, como ironizaba el finado filósofo polaco Leszek Kolakowski, "la leyenda del emperador Kennedy" se desvanezca hasta quedar en pocas líneas y consigne que JFK "gobernó simultáneamente dos grandes países, respectivamente llamados América y EE.UU.". Las teorías de conspiración persisten tras 50 años Las audiencias secretas y el informe del Comité Selecto sobre Asesinatos de la Cámara de Representantes (HSCA) de EE.UU. que reabrió en 1976 el caso del magnicidio, fortalecieron las teorías de la conspiración que los considerados apólogos de la Comisión Warren no han podido desvanecer. 

El HSCA concluyó en 1979 que el asesinato de JFK fue muy probablemente resultado de una conspiración, aunque no creía que hubiera sido planeado por un grupo del crimen organizado o anticastrista. Sin embargo, no descartó que individuos de ambos grupos actuaran juntos. También descartó una participación de Cuba o de la URSS. 

El comité puso al descubierto que información clave fue ocultada por la CIA y el FBI a la Comisión Warren o que esta simplemente ignoró aspectos que pudieran cuestionar la tesis del asesino solitario. Uno de los integrantes de la Comisión Warren se convertiría luego presidente de Estados Unidos: Gerald Ford. Una encuesta Gallup indicó el viernes pasado que 61% de los estadounidenses no creía que Oswald hubiera actuado solo. Sobre la credibilidad de las teorías de la conspiración se ha argumentado que para ese país es difícil asimilar que una figura mítica, como John Fitzgerald Kennedy (su nombre completo) fue asesinado por un "antihéroe" con un rifle Mannlicher-Carcano de 6,5 milímetros, de la Segunda Guerra Mundial. 

El sueño de Camelot, el que cumplió el anhelo de una familia de inmigrantes de que uno de sus hijos llegue a la Casa Blanca, no pudo ser destruido por un ex marine que no sabía manejar un auto. Algunas de las frases más recordadas de John F. Kennedy en distintos momentos de su mandato Durante su discurso inaugural en el Capitolio de Washington, el 20 de enero de 1961, el entonces nuevo Presidente de EE.UU. dijo: "No pregunten qué puede hacer su país por ustedes, pregunten qué pueden hacer ustedes por su país". Sobre la posibilidad de un viaje a la Luna, expresó: "Creo que esta nación debería comprometerse en alcanzar la meta, antes de que termine esta década, de llevar un hombre a la Luna y regresarlo a salvo a la Tierra". Ese mismo año, frente a la Asamblea General de Naciones Unidas, afirmó: "La humanidad debe poner fin a la guerra, o la guerra pondrá fin a la humanidad". También dijo: 

"Perdona a tus enemigos, pero no olvides sus nombres". Frente a un grupo de diplomáticos latinoamericanos dio su punto de vista sobre la democracia: "Aquellos que hacen de la revolución pacífica un imposible, hacen que las revoluciones violentas sean inevitables".

Categoría: Internacional.

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